Narciso Arellano ” Chicho”

Cuando estaba por terminar la Universidad, un amigo me preguntó, ¿qué vas a hacer después?,  francamente no supe responder. Soy diseñador y lo primero que asumí fue que tenía que hacer algo relevante en esta área. Comencé coloreando dibujos, diseñando pictogramas para señaléticas y retoque de fotografías.

Era el año 2008 y poco a poco fui descubriendo personas que admiraba dentro del mundo del “Diseño en México”, personas que hacían que el diseño que se estabamos acostumbrados a ver en el país, fuese algo más que los estereotipos que había sobre nosotros alrededor del mundo. Ilustradores, tipógrafos, diseñadores y fotógrafos, al menos para mí, todos tenían que ver con fines publicitarios, por lo cual esta corriente me llevó a conocer algo sobre las agencias de publicidad.

En esos tiempos conocí en una conferencia a un ilustrador llamado César Moreno, el cual hizo mención de una agencia llamada Grupo W y nos mostró el trabajo que estaba desarrollando. Ese mismo día conocí otros diseñadores que mostraron el trabajo que se estaba haciendo en España, Estados Unidos, Argentina y otros países, ese fue mi primer acercamiento a Grupo W y Digital Invaders. En el momento de aplicar a la Escuela Digital Invaders, estaba trabajando en una agencia de publicidad en el Distrito Federal. El moverte a un lugar diferente siempre te “sacude”, te enseña nuevas reglas, te “moldea” para ser mejor y cambiar tu forma de ver el mundo. La primera vez que visité la ciudad de Saltillo fue una especie de “shock”, nuevamente viviría en un cuarto rentado y volvería a empezar de cero. De nuevo tendría que aprender lo que se suponía que ya había aprendido, lo que había estudiado en una escuela de creatividad un año atrás, pero afortunadamente no fue así. En esta Escuela no existían “Maestros”, había personas que tenían ganas de transmitir su filosofía de trabajo. Nos reuníamos para cualquier evento, comer, ver películas, dibujar, programar, nunca faltaron los “regaños”, “desaprendimos” y empezamos a aprender nuevas cosas. Aprendimos que no importa que tan talentosos sean las personas, un equipo unido siempre va hacer mejor que el talento disperso. Aprendimos que enfocarse en una cosa es importante y a ganarse la confianza del equipo, porque gracias a ésta se consiguen buenas relaciones y por lo tanto mejores amigos.

Miguel Calderón, socio fundador de Grupo W nos dijo algo que siempre voy a recordar para mi trabajo: “en publicidad debes ser un actor, no un artista, porque el actor puede mutar y el artista vive en su estilo.” Aprender a hacer más de lo que puedes o haces cotidianamente, aprender a observar, aprender música, dibujo, etc., y demostrarte que puedes crear más allá de los límites en que nos encasillamos.

En mi experiencia, la Escuela me hizo un mejor diseñador, ilustrador, fotógrafo, animador, programador, creativo y persona. Hoy, después de más de 3 años de haber egresado de la Escuela y algunos meses fuera de Grupo W, he aprovechado esa herencia que me ha dejado ese aprendizaje. Las amistades, la filosofía del esfuerzo, los hábitos, el hambre de seguir aprendiendo y conservar el anhelo de que puedo lograr  “algo más”.

Narciso Arellano “Chicho”
ART DIRECTOR JUNIOR
Wunderman – Dubai