Edgar de la Cruz


Hace un poco más de dos años Gustavo, uno de mis mejores amigos me platicó de una escuela en un lugar del norte del país en la que contaba la leyenda te enseñaban un montón de cosas que ni él ni yo entendíamos muy bien. La forma para entrar era hacer una cosa “muy chingona” y así fue como más o menos me enteré de la existencia de Digital Invaders. Me comentó también que iba a intentar aplicar a esa Escuela, por lo tanto yo me quedaría a atender el negocio que teníamos en ese tiempo (el cual no era un negocio de verdad y tampoco era rentable) y así fue, envió su portafolio. En una fiesta llegamos a la conclusión que yo enviara el portafolio también y ver la posibilidad de ir juntos a Saltillo para poder hacer crecer el negocio y estar los dos en el mismo mood. Gracias al trabajo que enviamos de nuestro negocio llamado Bosquestudio llegamos a Digital Invaders.

En ese momento no sé si de verdad habíamos logrado hacer algo “chingón” o fue talento lo que vieron en nosotros, o ninguna de las dos cosas, pero desde ese momento mi vida dio un giro el cual considero uno de los más importantes, razón por la cual estoy aquí escribiendo este post.

Llegue ahí por dos motivos que para mi son el común denominador en la mayoría de las personas que conozco que hemos estudiado ahí, la curiosidad y las ganas de crecer. ¿Qué pasó conmigo en Digital Invaders?, salí de mi zona de confort renunciando en primer lugar a mi trabajo y dejar mi ciudad para aventurarme en algo de lo cual todavía desconocía. Lo más cercano que tenía a la industria digital en ese entonces era mi cámara (que Raji rompió por error, pero la pagó como el caballero que es) la cual no creo que fuera la mejor herramienta para comenzar, así que prácticamente inicié desde cero. Ahí conocí y experimenté con 14 personas que respeto mucho por la calidad de personas que son, entre ellas conocí a Liz quien estudió mercadotecnia hace ilustración, sabe de programación y diseña, entre otras cosas. Actualmente se desempeña como Directora Interactiva y también es un claro ejemplo del cambio que genera Digital Invaders, no necesitas ser un gurú en algo, sino lo único que necesitas es hambre de crecer y aprender cada día más. Durante 16 semanas aprendí, me confundí, me equivoqué, bebí, y sufrí frío en exceso, todo como si no hubiera un mañana, lo cual dio como resultado un crecimiento de verdad en mi forma de pensar y trabajar. Ahora sabía que no existía sólo un camino, sino un montón de posibilidades, que había más gente como yo haciendo cosas de verdad “chingonas” y que me moría de ganas de hacerlas también.

Por cierto, como dato importante el negocio que tenía con Gus dejó de ser negocio, ahora él es famoso por sus ilustraciones y yo por mi parecido con Leonel del grupo “Sin Bandera”, o al menos eso es lo que dicen (ayer sacó su nuevo disco por si ocupan).

Ahora que el mundo ya dio muchas vueltas, y la industrial digital no es lo que era hace dos años, ahora que Justin Bieber es famoso, después de haber visto muchos harlem shakes y odiado el gangnam style, de haberme reído con Doña Gaby y de enterarme de que Werevertumorro anda con Yuya. Después de superar la moda HTML5 y de haber trabajado hombro con hombro con ex-compañeros y ex-maestros a un nivel profesional, y de conocer a más gente con las ganas y determinación de hacer un cambio y de seguir aprendiendo. Puedo decir que Digital Invaders no es la escuela que ayuda a conseguir un mejor trabajo con mejor sueldo, no es una escuela para formar al creativo “más mamón”, tampoco es una escuela para ganar muchos premios y ser la super “diva de la publicidad”, mucho menos sirve para creer que la gente que no estuvo ahí sabe menos que tú. Digital Invaders es más que una escuela de creatividad digital, en la que uno asiste y realiza proyectos con un nivel en muchos casos más profesional que los de la misma industria digital en México. Digital Invaders es el reflejo del esfuerzo de un grupo de personas con la visión de formar talento, que a su vez nutre una industria en ocasiones carente del mismo, que enseña a partir de un pensamiento digital que está en constante cambio, lo cual nos ofrece millones de posibilidades de experimentación y que ahora creo nos permite con el uso de la tecnología como herramienta, desarrollar ideas que podrían cambiar (o no) las vidas de las personas para ser mejores.

Ahora como dice Rodrigo del Webscout 5.0, síganme en twitter.

Edgar de la Cruz
Creative Art Director – Flock