En menos de 140 carácteres tituló así, nuestro amigo Daniel de la Cruz, a este brief que Mick Jagger le envía a Andrew Warhola, quien al final terminó diseñando la portada del disco Sticky Fingers. En esta era de guerra declarada entre los clientes y los creativos publicitarios, con la cual se justifican para hacer mala publicidad; este gráfico viene siendo un mensaje bien claro: al final, todo es más fácil.
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