¿Por qué, cómo y para qué nació la escuela?

Le respondo. Por la llegada de varias cuentas, durante 2008, Grupo W experimentó un crecimiento que exigía la duplicación de su personal. Se comenzó, pues, una extensa búsqueda por el país buscando talento especializado que concurriera en materia web. El resultado arrojó resultados que se apoyaban más en el entusiasmo que en la capacidad técnica o creativa. También se pudo observar que una buena parte del talento estaba sobrepagado, y sólo en algunos casos ese sueldo correspondía al portafolios mostrado.

Con tales datos en la mano, decidieron en dos sentidos: uno; “contratemos talento de cualquier parte, aunque no sean mexicanos”, de tal forma que llegaron un par de brasileños (que, para desgracia del equipo de futbol de GW, no saben jugar futbol), un ecuatoriano, un colombiano, otro español, un peruano y –hasta- un ruso, situación que, sin duda, le añadió frescura a la agencia. Dos; se decidió que el que no se hallara talento en México era un síntoma de que nadie, cabalmente hablando, estaba preparando a este tipo de talento para esta incipiente industria. Entonces, sumando factores, ¿quién mejor que la agencia para comenzar a realizar este esfuerzo?

Eso fue en noviembre de 2008. Para mayo de 2009 se dio el primer paso “formal”, que fue el de contar con una computadora, un escritorio y un ventilador, aún no teníamos nombre:

Sin embargo, para agosto, habíamos conseguido -en renta- la construcción aledaña a Grupo W: un casa estilo árabe-español con cimientos de madera, cuestión que nos hizo albergar la falsa esperanza de hallar un patrimonio olvidado.

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Como mencionaba, no teníamos nombre. Durante un mes tratamos de conciliar dos posturas irreconciliables:

1: La escuela debe tener un nombre conceptual, creativo.
2: El nombre de la escuela debe reflejar fehacientemente su función.

En esta búsqueda por el nombre perfecto, formamos varios consejos consultivos, todos fallaron. Los nombres que se nos parecían geniales en la noche, en la mañana les dábamos para el taxi. De repente, en una tarde inspirada, algún genio dijo: ¿Y si le ponemos Digital Invaders? Otro replicó: pero si así se llamaba la conferencia en la que participamos el año pasado con Rei Inamoto ¿no? -¿Y? ¿Se oye bien no?- le contrarreplicó. Un tercero, más leído, alzando el dedo, cerró la discusión: “Si, como el griego afirma en el Cratilo/ el nombre es arquetipo de la cosa/ en las letras de rosa está la rosa/ y todo el Nilo en la palabra Nilo.” Cita borgiana que enmudeció a todos y que sepultó la discusión, porque ninguno, ni el que lo dijo, la entendió.

Abajo, a la izquierda, el poster que sirvió para la promoción de la conferencia de Rei Inamoto y Grupo W. A la derecha, Rei y Ulises.
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Pues que así se llame, fue el veredicto que a nadie dejó del todo satisfecho, pero que puso punto final a la discusión y principio al choque de copas.

Y de ahí, con más ánimos que sapiencia, iniciamos la convocatoria y el curso de la primer generación, y el de la segunda, y ya vamos por la tercera.

Este año que culminó, con dos generaciones de webscouts y un sitio que ha resultado, con toda sorpresa, el trabajo de Grupo W que ha ganado más premios a nivel nacional e internacional.

Felicitaciones y gracias absolutas a los profesores fundadores: Sebas, Fyr, Wolf, Dani, Pit, Rober y Rul; a los que se han ido incorporando: Alex Ramírez, Amavizca, Bruno, Caleb, Cesy, Dave, Doncha, Iván, Manzano, Marco, Pantera, Poncho y el buen Rafa. Obviamente a Miguel y Ulises y a toda la gente que nos han salvado la vida varias veces: Homero, Carlos, Raúl y Mormillo. Y los que se olvidan.

Al final, pero en realidad es desde el principio -son el principio mismo-, a todos los alumnos que han estado con nosotros, que han creído en el proyecto y que lo hacen del tamaño que es.

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